Cosas que pasan.

Sin querer queriendo

Buscando la excusa perfecta, el chico que asesinó a tres compañeros y casi desangra a unos cuantos más, se justificó ante la jueza de Bahía Blanca diciendo que "estaba arrepentido" de lo que hizo y luego agregó que "todo pasó muy rápido y no lo recuerdo".
Ahora el chico no quiere ver a su familia, a pesar de que ellos hayan ido a visitarlo. Tiene problemas para comunicarse, pero tal vez se deba al medio litro de morfina inyectada, el bozal que le metieron y el tipo grandote con cara de pocos amigos que esta sentado al lado de la puerta. Con un arma.