Resulta que la pastillita 'del día después' se está vendiendo demasiado.
Miles de mujeres prefieren arreglar dolores de cabeza tragando como confites dos pastillitas (que te arman tal quilombo hormonal en el cuerpo que el pobre no puede procrear) en lugar de una fina capa de látex, o unas pastillas anticonceptivas, mucho menos dañinas y más eficaces.
El problema es que como método anticonceptivo es malísimo. Contra una posibilidad del 10% de quedar embarazada, es más seguro tomar la lechita juntos y dormir en cucharita (no dije que valía la pena, dije que es más seguro).
Y si uno toma en cuenta que durante este año en Argentina se vendieron 273.919 dosis... unas 27.000 sorpresas van a recibir las futuras madres argentina.
Buena suerte, y que no los agarren desprevenidos: Pastilla anticonceptiva, forro y por el culo: si nace, se llama MacGiver.
Cosas que pasan.
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